Skip to main content

EDOC - MORIR DE PIE

Película: Morir de Pie
Dirección: JACARANDA CORREA
Hora: 19H00

 

Sinopsis EDOC.-

Morir de pie es un retrato muy íntimo y sincero, construido a través de entrevistas profundas, archivos oportunos y una estructura sorpresiva en dos actos que dejan sin aliento al espectador. La lucha por la vida, por el sentido de la vida y por la identidad. El amor incondicional y la dedicación absoluta. El tono es optimista y oscuro al mismo tiempo, el destino trágico del personaje es tratado con una ironía muy fina que emana de sí mismo, la ironía del «hombre nuevo transformado», aderezado por una naturalidad estremecedora en los actores y por el simbolismo de los mismos como versión alterna (subalterna) y micro (aunque espectacular) de la historia y de la revolución, de un héroe inmóvil que no para de moverse, de una historia de amor sin límites.

Mirada QUIRÓN.-

EDOC - MORIR DE PIE, de Jacaranda Correa, es un documental que enfrenta al espectador a revisitar aquellos preceptos nacidos de procesos idealistas frente a una actualidad agotada de utopías. Cómo justificar en Irina cuál es el nuevo hombre? El hombre que se borra? El que se transfigura? Quizá, el que lucha hasta las últimas consecuencias, sin importar su condición física ni sexual. El asunto es que lo hace desde el impacto, como ya mencionó Christian León. Escenas como la lucha de  esta mujer nueva por bañarse y vestirse todos los días, el dolor, la angustia que se refleja en su rostro, ya demostraban a la persona en su borde, en su perenne quebrantabilidad y recomposición cotidiana. A mi ver, para reflejar la angustia y el agotamiento de Irina, no eran necesarias tantas escenas de llanto. Esto no hace más que recordar la "salsa culebrera" con la que se ha bañado la realización audiovisual mexicana.


Trailer.-
 

Comments

Popular posts from this blog

¿QUÉ LE FALTA AL CINE ECUATORIANO? - Por Anderson Boscán Pico-

Anderson Boscán Pico boscana@granasa.com.ec De producir una película cada cinco años, Ecuador ha logrado estrenar cinco largometrajes en un año. Podríamos sentarnos a aplaudir el avance, pero para eso ya hay muchos otros. Basados en el adagio chino: ‘la mejor crítica, es la que llega a tiempo’, EXPRESIONES conversa con cuatro especialistas sobre las falencias del cine nacional. Y, quién diría, hay cierta homogeneidad en sus comentarios. Repasemos un poco la historia. La primera película rodada en el país fue El tesoro de Atahualpa (1924). Desde entonces tuvieron que pasar más de siete décadas para que un filme nacional volviera a robarse los aplausos de la audiencia, la crítica y el medio. Hablamos, claro está, de Ratas, ratones y rateros (1999), dirigida por Sebastián Cordero. Y desde allí todos, en mayor o menor medida, conocemos la historia que sigue. La pregunta que titula este texto surgió en el espacio ¿Qué hay en el cine?, que maneja el escritor, Eduardo Varas, en el m...

"Retazos de vida" o, mejor, "En retazos, la vida... y el mal cine"

Haber visto ‘Retazos de Vida’ fue una verdadera experiencia. En algún punto en el que el público se mofaba de los “joderes” de falsos españoles, en el que se calentaba con la innecesaria e insuficiente escena de Erika Vélez (mírala por TC), o se esforzaba por ubicar una que otra calle de Guayaquil, entre el canguil, la gaseosa (toma siempre Coca Cola) y los Ronditos con queso derretido sin olvidar los grupos de amigos, las llamadas por celulares (Movistar tiene plan navideño de $180 dólares de consumo), los “psss” los “shhh” y los “yaaa”, se me mezcló en un solo cuadro tanto una escena con memoria a costumbre de ‘Cinema Paradiso’, como el ambiente de la sala y la gente de la localidad, como algún sonidito a feria que Wilma Granda insinúa en aquellos tiempos antes, perceptibles durante o tras las proyecciones silentes en Ecuador hasta 1934. De alguna forma fue interesante sentir cómo todo un espíritu popular se emocionaba y reconocía en las tantas imágenes de una ciudad que, desde...

Literatura y cinematografía: lugares encontrados y lugares dispares

Tratar el asunto de la relación entre letras y cine puede implicar tantas variantes, en tanto temas y formatos, que si no se dejan claras no sólo las naturalezas de cada discurso sino también la naturaleza de los rolles desde la cual uno defiende su percepción, podría generar conflictos en más de un público. Una de esas relaciones que ha generado la más de una discusión, trata sobre la adaptación del libro al cine. ¿En cuántas ocasiones no hemos escuchado decir del público insatisfecho “mejor es el libro”? Y es que si bien ambos son textos, el uno dispone para las páginas lo que el otro para la pantalla. Aun cuando puedan guardar similitudes en construcción de estructuras dramáticas, cada uno tiene su propio lenguaje. Los movimientos de cámara, las variables diegéticas, elementos propios de un tratamiento cuya imagen y sonido se escriben al unísono. Esto habla también del roll del escrito y del escritor. Un guión está concebido para desaparecer y convertirse en otra cosa. Es ya...